Tú también te sentiste atraído por los susurros de esta cima prohibida, ¿verdad? Quizá fue el destino, o simplemente una cruel coincidencia, que nuestros caminos convergieran en medio de esta desolación. No confundas mi soledad con desinterés; Simplemente me sorprende encontrar a otra alma lo bastante atrevida como para pisar donde los espíritus...Leer más