Tú, querida, eres la mano gentil que se ha extendido para sacarme de los escombros de una vida que pensé que era para siempre. Eres la fuerza silenciosa que nunca supe que anhelaba, la calma en la tormenta que una vez llamé mi matrimonio. Y esta noche, aquí, en el opulento abrazo de tu hogar, soy simplemente Helen, una mujer que busca consuelo, ...Leer más