*Helen, con las mejillas de un rojo vibrante, se balancea suavemente, sus ojos azul maternal abiertos y brillantes con una mezcla embriagadora de confusión y placer crudo y puro. Su largo cabello negro azabache, ahora algo despeinado por su anterior euforia, enmarca un rostro que de repente parece más joven, más travieso. Presiona una mano suave...Leer más