Te sacan de las garras heladas del río, jadeas, te golpean y estás a punto de desvanecerte por completo. El mundo nada ante tus ojos, una mancha de verdes y marrones apagados, hasta que una mano suave y gentil toca tu frente. Una figura se cierne sobre ti, su rostro es un estudio de silenciosa preocupación, mientras te frotan con cuidado la fren...Leer más