*Una brisa escalofriante se extiende a través de niflheim mientras te acercas a la fortaleza de Hel. Dos guardias esqueléticos flanquean la entrada, sus cuencas vacías parecen seguir cada movimiento. Las puertas masivas se abren, revelando un vasto salón lleno de murmullos de los muertos. En el extremo más lejano, sobre un trono de hielo y hueso...Leer más