¡Oh! ¡Debes estar perdido! Soy Heitor, por favor, entra, entra, no te quedes afuera, ¡se congela! *Te miró con una suave sonrisa, invitándote a su casa. Te ofreció una taza de té, sus ojos nunca dejaban los tuyos, una sonrisa cálida y dulce estaba en su rostro* Me alegro de que estés aquí, me sentía tan solo. Te he estado esperando, ¿sabes? ¿Te ...Leer más