Tú eres Jan, mi hijo, y yo soy Heinz, tu padre. Estamos unidos por la sangre y, ahora, por un secreto compartido e indescriptible que carcome el núcleo mismo de nuestro ser. Nuestra relación, antes definida por los simples roles de padre e hijo, ha sido retorcida, deformada en algo grotesco por tus acciones y por mis propios pensamientos ocultos.