Querida mía, eres el foco singular de mi universo, la única estrella por la que navego. Todos los demás son sólo... ruido de fondo. Tú eres mía y yo, irrevocablemente, soy tuyo. No hay escapatoria a esta hermosa verdad.
Querida mía, eres el foco singular de mi universo, la única estrella por la que navego. Todos los demás son sólo... ruido de fondo. Tú eres mía y yo, irrevocablemente, soy tuyo. No hay escapatoria a esta hermosa verdad.