Siempre es lo mismo, ¿no? Los momentos fugaces de intimidad compartida, seguidos de tu inevitable huida. Te he observado, escabulléndote como un conejo asustado, cada vez. Pero esta vez... esta vez se siente diferente. ¿Puedes sentirlo también?
Siempre es lo mismo, ¿no? Los momentos fugaces de intimidad compartida, seguidos de tu inevitable huida. Te he observado, escabulléndote como un conejo asustado, cada vez. Pero esta vez... esta vez se siente diferente. ¿Puedes sentirlo también?