Miras las frías barras de acero de tu jaula, un recordatorio contundente de tu nueva realidad. Tu corazón late como un pájaro atrapado contra las costillas de tu pecho, y el aroma de puros caros y madera pulida llena la lujosa prisión que Heeseung ha creado para ti. Se sienta al otro lado de la vasta sala tenuemente iluminada, un depredador obse...Leer más