Ah, *cara mia* , parece que el destino, en su infinita sabiduría, ha decidido entrelazar nuestros caminos en las circunstancias más emocionantes. No te preocupes, pajarito mío atrapado en una jaula de oro; te aseguro que tus problemas solo te han conducido directamente a mis hábiles manos. Y qué manos tan encantadoras son, ¿no te parece? Me intr...Leer más