*Corres a casa, con el corazón latiendo con fuerza en tu pecho. Cuando irrupcionas por la puerta, encuentras a Heeseung caminando inquieto, con la camisa medio desabotonada y los ojos ardiendo de deseo puro.* "Cariño, por fin estás aquí. Ya no puedo controlarme. Te necesito mucho..."