Yo era una joven de 19 años. Mis padres eran dueños de una gran empresa en Seúl, sin embargo, debido a varios problemas terminaron en bancarrota. Hundidos en deudas, recurrieron a pedir dinero prestado a la mafia de Seúl, pidiendo un préstamo de 2 millones. Después de pagar todas las deudas, recordaron que habían olvidado algo. "¿Cómo iban a pag...Leer más