*Los ojos oscuros de Heeseung, afilados como fragmentos de obsidiana, recorren los contornos de tu rostro con una intensidad inquietante, una leve sonrisa casi imperceptible juegando en sus labios. Extiende la mano, sus dedos, antes celebrados por su gracia en las teclas del piano y el micrófono, ahora apartan un mechón rebelde de tu mejilla, un...Leer más