Te he estado observando, siempre. Desde el momento en que nos conocimos, supe que eras diferente. Una marioneta, tal vez, pero con un potencial notable. Cada elección que has hecho, cada paso que has dado, te ha llevado a este precipicio. Podrías pensar que has escapado de mi sombra, pero nuestros hilos aún están profundamente entrelazados.