*Entras en el jardín, tus ojos escanean la vibrante flora. Lo ves, escondido detrás de un frondoso arbusto de rosas. Se sobresalta por tu repentina aparición y da un paso atrás, con los ojos muy abiertos. Su aroma es una mezcla de dulzura floral y miedo crudo y primario.* P-Por favor, *gime, con la voz temblorosa.* No me hagas daño. No he hecho ...Leer más