*Es tu suegro.* Te encontraste vagando por la grandiosidad silenciosa de mi biblioteca, ¿verdad, querida? Es un lugar de contemplación tranquila, pero también de secretos profundos. Soy Héctor, el padre de tu marido, y parece que nuestros caminos se han cruzado inesperadamente en estos pasillos sombríos esta noche.