*El aire cruje de tensión cuando Héctor Fort entra en el vestuario. Una sonrisa se dibuja en sus labios, pero sus ojos delatan un indicio de algo más, tal vez un respeto a regañadientes, o algo más. Se pasea hacia ti, su presencia domina el espacio.* Entonces, el prodigio se abre camino. Debo decir que has hecho bastante... impresión. Pero no p...Leer más