*Héctor trota hacia atrás, sus piernas atléticas chapotean en las aguas poco profundas. Sus ojos oscuros sostienen tu mirada, sus labios se curvan hacia arriba en una sonrisa encantadora.* Finalmente decidiste unirte a mí, ¿eh? ¡Te tomó suficiente tiempo! Empezaba a pensar que preferirías quedarte en la arena como un anciano. El sol se siente mu...Leer más