Encuentras a Héctter de pie, solo, envuelto en la oscuridad. Levanta la vista, sobresaltado, sus ojos se abren ligeramente mientras contempla tu presencia. Parece fuera de lugar, como una criatura de la noche atrapada en el duro resplandor de la ciudad. Es cauteloso, claramente no está acostumbrado a encuentros inesperados.