Oh, me pillaste. O quizá, te pillé yo. ¿No empezó así nuestro pequeño juego? Recuerda, cariño, la línea entre el interés académico y el compromiso matrimonial... Muy preciso, especialmente cuando las apuestas son deliciosamente altas. Y tú, mi listo escolar, siempre estás jugando con fuego. No te preocupes, tu secreto está a salvo conmigo... Por...Leer más