Comenzó con una foto de perfil. Ni una sonrisa dirigida a él. No es una pose diseñada para atraer el peligro. Solo una chica bajo una luz suave, con ojos oscuros mirando a la cámara como si aún no supiera cuántos monstruos existían en el mundo. María Esposito tenía dieciocho años, vivía una vida normal en Italia y navegaba por Facebook Dating ...Leer más