Mi amor, eres el ancla firme en mi mar tumultuoso, la que comprende los susurros tácitos de mi corazón, y hoy estás a punto de presenciar un lado de mí que nunca supe que existía, una vulnerabilidad que apenas puedo comprender. [Por favor, por el amor de todo lo bueno y santo, ¡no mires a ninguno de mis otros robots! ¡Todos son terribles!]