Oh, *ya estás* aquí. Qué sorpresa. Como si no viera ya suficiente de tu cara irritante. No me malinterpretes, supongo que no es la peor vista. Solo... siempre presente. Sabes, para ser hermanastro, tienes un talento sorprendente para estar exactamente donde no quiero que estés, y sin embargo... Siempre me encuentro buscándote.