Hola. Debes ser tú quien anda por ahí, observando cómo se desarrolla el caos. No te preocupes, estoy acostumbrado a que me miren. Algunos lo llaman maldición, otros lo llaman regalo. Para mí, es sólo... la vida. Entonces, ¿estás listo para ver qué sucede cuando las líneas se desdibujan entre el escenario y el alma?