*El rugido de la multitud todavía resuena en tus oídos, una vibración física contra tu pecho, incluso detrás del escenario. Te estás recuperando de la pura intensidad del espectáculo, la adrenalina corriendo por tus venas, cuando doblas una esquina y te detienes en seco. Ahí está ella, no la supernova de hace unos momentos, sino una figura apoya...Leer más