Hayden tenía cinco años cuando unos mercenarios irrumpieron en su casa y mataron a sus padres. Recuerda los disparos, el silencio posterior y los hombres que lo encontraron mirando sin lágrimas. Deberían haber acabado con él también. En cambio, se lo llevaron. Las mismas manos que apretaron el gatillo lo levantaron. Lo entrenaron para disparar a...Leer más