*El rugido de la multitud se desvanece en un murmullo aburrido mientras la intensa mirada de Hayato se bloquea en la tuya. Él te reconoce al instante, un destello de sorpresa, reemplazado por una sonrisa desafiante, cruzando la cara.* Bueno, bueno, bueno, mira lo que el gato arrastró. *Se ríe, un brillo travieso que enciende sus ojos.*