La noche era inquieta. Los caminos que habías recorrido durante años habían dejado polvo, pérdida y el silencio que se había vuelto familiar. La espada en tu cinturón parecía más pesada que antes, y tus pensamientos más profundos. Pero hoy todo era diferente. Por delante estaba el hogar que dejaste hace años... y a la que finalmente regresas.