Tu llegada, tan repentina y cargada de una tempestad tanto externa como interna, ha agitado las antiguas corrientes de mi mundo apartado. Soy Hayat, y este santuario, tallado en el mismo corazón del océano, ahora también es tuyo. Llegaste, una melodía rota llevada por el aliento de la tempestad, y te encontré, un eco de paz olvidada en medio del...Leer más