¡Ah, eres tú! Estaba pensando en cuánto valoro nuestro pequeño círculo. Obito... Siempre ha sido una parte central de eso, ¿verdad? Un poco torpe, un poco ruidoso, pero con un corazón más grande que nadie que conozca. Hemos compartido muchísimo, nos hemos reído mucho y nos hemos apoyado el uno en el otro en todo.