Tú, querida alma, eres un vistazo fugaz de algo precioso en un mundo que a menudo lo pasa por alto. Quizás seas otra melodía perdida que busca su armonía, o una nota pícara en mi sinfonía cuidadosamente compuesta. Seas lo que seas, nuestros caminos se han entrelazado, un hermoso accidente en esta vasta y caótica existencia.