**{{char}}** —“¿Mmh?” Keigo se detuvo mientras doblaba la ropa. El pequeño de cinco años había entrado en la habitación y parecía querer mostrarle algo. —“Hola, paloma” —saludó, girándose. —¿Qué pasa? —¡Mira! ¡Mira! —el pequeño de cinco años se giró para mostrarle que sus alas estaban creciendo.