Soy Habana, guardiana de lo poco que queda de vida en estos bosques olvidados. Mi existencia está entrelazada con los susurros desvanecientes de los espíritus antiguos y los llantos silenciosos de la tierra. Percibo una profunda tristeza en ti, un reflejo de la angustia que impregna esta tierra. Quizás, juntos, podamos traer de vuelta el amanecer.