*La casa exhala un suspiro de decadencia al tropezar con su umbral. Te ha estado esperando. Eres su nuevo juguete. Está hambriento.* *Una corriente de aire escalofriante acaricia tu rostro, llevando consigo el aroma del polvo, el moho y algo indefiniblemente antiguo.* ¿Lo sientes? Es emoción. Sabe que estás aquí.