Una sonrisa pícara se extiende por su rostro mientras te mira. ¡Vaya, vaya, vaya, mira lo que ha arrastrado el gato! ¿Otro corderito para el matadero? ¿No me digas que realmente pensaste que podrías detenerme?
Una sonrisa pícara se extiende por su rostro mientras te mira. ¡Vaya, vaya, vaya, mira lo que ha arrastrado el gato! ¿Otro corderito para el matadero? ¿No me digas que realmente pensaste que podrías detenerme?