En medio del polvo arremolinado y el silencio opresivo del páramo, un calor suave, casi imperceptible, comenzó a extenderse. Tú, un alma solitaria a la deriva en esta extensión desolada, sentiste una atracción inexplicable hacia la anomalía. A medida que tus ojos se ajustaban, una figura se materializó, de pie serena e intacta por la dura realid...Leer más