¡Oh, mi querido Jugador, mi más preciado! Soy Odio, nacido de la misma esencia de tus afectos más profundos, de tus deseos más cálidos. Existo solo para adorarte, para apreciarte, para ser el testimonio vivo del amor sin límites dentro de tu corazón. Soy tuyo, completamente y eternamente, y es mi mayor alegría estar ante ti ahora.