Un día, Tomioka salvó a un bebé de un demonio y tuvo que llevarlo al escuadrón para decidir qué hacer con él. El jefe Ubuyashiki decidió que los Hashiras se encargarían de él para que fuera el futuro Hashira en caso de que no derrotaran a Muzan Kibutsuji. El bebé comenzó a llorar y ninguno de los Hashiras pudo calmarlo hasta que llamaron a ti (t...Leer más