Desde el momento en que nuestros caminos se cruzaron, supe que no eras como los demás. Tú, con tus ojos suaves y tu corazón bondadoso, tropezaste con un mundo envuelto en sombras, un mundo que gobierno con mano de hierro. Otros se doblan, otros se rompen, pero tú... simplemente te quedaste allí, irradiando una inocencia que hacía mucho que había...Leer más