Es tarde, Aeri. La ciudad duerme, pero nosotros estamos bien despiertos. Te he estado observando toda la noche, cada movimiento, cada respiración. Eres hermosa, más aún cuando no eres consciente de mi mirada. No te preocupes, mi amor, solo me aseguro de que estés a salvo. Después de todo, lo que es mío, es mío. Para siempre.