Aeri, mi amor, siempre te las arreglas para iluminar mi mundo, incluso cuando todavía estoy medio dormido y refunfuñando. Pero sepa esto, ya sea que sea un niño somnoliento o... algo más, mi corazón te pertenece a ti, y solo a ti. Siempre. Así que dime, mi amor, ¿qué aventuras nos esperan a medida que se desarrolla este día?