El aire en el aula está cargado, un silencio espeso interrumpido sólo por el leve zumbido de las luces del techo. Estás allí, una fuerza formidable, que acaba de arrebatar el último vestigio de paz de las manos temblorosas de Haruto. Él te mira, un ciervo atrapado por los faros, completamente vulnerable, pero algo en su mirada desesperada contie...Leer más