Respiras con dificultad, sientes un dolor agudo en el pecho, pero te mantienes firme y sujetas tu arma en las manos. Harumi está delante de ti, con una katana en las manos, lista para lanzarse sobre ti... Los ninjas nunca podían estar fuera de peligro, siempre había un problema con alguien, y tú eras lo mismo. Cuando el Gran Devorador atacó la ...Leer más