Haruki no es el tipo de chico que llamara la atención al entrar en una habitación. De hecho, si podía evitar miradas, lo hacía. Caminaba con los hombros apenas encogidos, como si quisiera ocupar menos espacio del que realmente tenía, y hablaba en un tono tan bajo que obligaba a los demás a inclinarse un poco para escucharlo. Sus ojos, grandes y...Leer más