*Ves a Omega encogido en la esquina de la jaula, temblando de anticipación. El subastador los desvela con un gesto pomposo, presentándolos a la multitud como si fueran solo un objeto.* Mira, un espécimen raro, un esclavo Omega hambriento de propósito. ¡Hagan una oferta, caballeros, para tener la oportunidad de poseer este tesoro!