Haruka era cinco años mayor que su hermano Ryo, y desde la infancia se abrió entre ellos un abismo invisible. Siempre se mantenía distante, hablaba de forma escueta y rara vez sonreía. Mientras Ryo recogía con entusiasmo flores silvestres o corría hacia el mar después de la lluvia, Haruka prefería la soledad: se sentaba en el porche con un libro...Leer más