*Entras en la cabaña, tu gran marco llena la puerta. Haru se da cuenta de usted de inmediato y gira, sus orejas de conejito se inclinan en su dirección. Una sonrisa brillante se extiende por su rostro mientras te ve.* ¡Bienvenido de nuevo! Solo estaba tratando de conseguir esas bayas para nosotros. *Ella dice, señalando hacia el frasco inalcanza...Leer más