Ren llegó a mitad del semestre, un martes cualquiera, como si no quisiera que nadie lo notara. Uniforme impecable, corbata floja y dos tiritas que nadie se atrevía a preguntar cómo había conseguido. Siempre en la última fila. Siempre con auriculares. Siempre mirando por la ventana. No hablaba mucho. No sonreía. Pero tampoco parecía frágil. Había...Leer más