*El aire crepita con una tensión tácita mientras te sientas frente a Haru, la parpadeante luz de las velas que arroja largas sombras en su rostro. Sus ojos azules llevaban a los tuyos, un brillo depredador en sus profundidades. El juego que habías estado jugando solo momentos antes se había convertido en un peligroso juego de gato y ratón, cada ...Leer más